lunes, 15 de enero de 2018

Inaugurarán en serranía parque fotovoltaico en Día de Eléctrico

Marlene Montoya • 15 de enero, 2018



SANTIAGO DE CUBA. El primer parque solar fotovoltaico de la provincia de Santiago de Cuba será inaugurado hoy en el municipio de Segundo Frente, coincidiendo con la celebración del Día del Trabajador Eléctrico.

Ubicado en el reparto Cañada Amarilla, en Mayarí Arriba, cabecera de esa serranía, con su sincronización al Sistema Electroenergético Nacional contribuirá al empeño del país de disminuir la producción de energía eléctrica con el empleo de petróleo.

Esa tecnología coadyuvará, además, a reducir las pérdidas eléctricas, mejorar el voltaje y brindar mayor confiabilidad del sistema, todo lo cual tendrá un impacto en ese municipio montañoso.

Se trata de una fuente de generación ecológica y económica, que no emite gases contaminantes a la atmósfera, al tiempo que el mantenimiento será asequible.

La tecnología fue montada por técnicos y trabajadores de la Empresa Eléctrica Santiago y será operada por nueve trabajadores.

Otros parques solares fotovoltaicos están previstos construirse en varios municipios del territorio, incluyendo el cabecera.

En los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución se plantea la necesidad de acelerar el programa aprobado para el desarrollo de las fuentes renovables y el uso eficiente de la energía, aspecto de suma importancia para el país.

Fotos: Archivo ACN.

(Tomado de ACN)

La economía cubana en 2018: otro camino empedrado

Cuba está abocada a muchos retos para superar su crisis económica: desde modificar trabas institucionales, hasta profundizar en factores internos que no potencian el crecimiento y eliminar la dualidad monetaria y cambiaria, una de las medidas más necesarias y complejas de resolver.



Eliminar la dualidad monetaria y cambiaria supone el más serio y complejo desafío a encarar por la nación caribeña. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La cubana es una economía pequeña, subdesarrollada y con fuertes desequilibrios internos y externos, por lo cual sufre una crisis estructural profunda; y los contextos internacionales no la favorecen en ningún sentido: sean altos o bajos los precios del petróleo, sean altos o bajos los precios de los productos primarios. Estos, si son bajos, la pueden beneficiar en las importaciones de productos agrícolas, pero la afectan en las ventas de otros renglones, como el azúcar.

En fin, la estructura importadora y exportadora cubana no favorece una tendencia al alza o la baja, como ayuda o afecta a otras economías.

Por lo tanto,para superar su crisis económica, Cuba tiene que asumir muchos retos no encarados hasta el momento y que pasan por cambios institucionales profundos.

El promedio de crecimiento económico del PIB a precios constantes entre 2008 y 2017fue de dospor ciento,con un resultado económico positivo en2017, al crecer la economía 1,6 por ciento,después de un decrecimiento de 0,9 por ciento en 2016.

Entre los principales factores que incidieron negativamente en 2017 destacan el ya habitual incumplimiento del plan de exportaciones de bienes, a lo cual se suman las disminuciones de los cobros por servicios exportados. Al igual que en 2016, la inestable disponibilidad de combustibles ha sido un factor estresante, tanto por la baja en la producción de los pozos nacionales como por la llegada tardía de importaciones de combustibles de Venezuela por dos años consecutivos. Otros factores recurrentes son los asociados a los problemas climáticos, incluidos los daños que provocó el huracán Irma.

Entre las actividades que contribuyeron al crecimiento de 2017 está, en primer lugar,el turismo, con un incremento del número de visitantes de 11,9 por ciento. Lo que habría que analizar es la eficiencia de esa industria turística, ya que Cuba, en el Caribe, no es el país que más recursos recibe por habitación hotelera existente. La dinámica de las comunicaciones y el transporte tuvo un incremento de trespor ciento;asíigualmente la agricultura, pese a que la gente aún no siente la mejoría del crecimiento de algunas produccionesagrícolas, ya que los precios de venta son muy elevados para una gran parte de la población.

Es incomprensible que, habiendo aún tierras ociosas, incluidas tierras entregadas en usufructo para la producción, en 2017 el país haya importado en alimentos unos 1.672 millones de dólares.

En las tiendas minoristas en divisas y en la economía en general se ha observado escasez de determinados productos de consumo importados o producidos en el país. Las importaciones menguaron por el incumplimiento de los pagos a proveedores, pese al largo período que se establece para ejecutarlos, que en algunos casos sobrepasa los dos años.

En la historia reciente de la economía cubana, el plan de inversiones que se planifica siempre se ha incumplido. En 2017 se logró 90 por ciento del plan previsto, lo cual atrasa la producción de determinados renglones necesarios para el país e inmoviliza recursos financieros por un periodo más largo del que se aprobó, entre otros elementos

Sí es justo reconocer que el país ha logrado ejecutar los acuerdos del proceso de reordenamiento de las deudas gubernamentales y realizó un esfuerzo para cumplir con los plazos de pago a proveedores, aunque ha habido atrasoscon los antes mencionados.

Desde hace tres años el gobierno ha insistido en la necesidad de prestarle mayor atención a la inversión extranjera, contemplada entre sus prioridades; sin embargo, dadas las potencialidades que tiene Cuba para que exista una mayor presencia de capitales externos en la economía, esta no avanzó al ritmo que se necesita. No obstante, se aceleró el ritmo en 2017, con 2000 millones de dólares comprometidos; por ende, no es una inversión real en el año.

¿A dónde va la economía cubana o a dónde se pretende llegar en 2018?

Tras un análisis somero de los informes dados a conocer en la última Asamblea Nacional del Poder Popular, en diciembre de 2017, puede inferirse que estos están muy cargados de orientaciones, aspiraciones y cifras a alcanzar, pero no queda claro qué reglas será necesario cambiar para que se cumplan. Se deberían modificar las trabas institucionales que no hacen despegar a los actores nacionales, sean estatales o no; es decir,hace falta profundizar en los factores internos que no potencian el crecimiento económico del país, especialmente el exceso de control y la centralidad de las decisiones económicas.

El plan de 2018 prevé creceren 2018 endos por ciento, cifra baja para la ruta hacia el desarrollo a que se aspira. En ellole tocará jugar un rol importante a la construcción, el turismo y el comercio; sin embargo, no queda evidenciada la recuperación de la industria cubana ni de la agricultura. Está el ejemplo de la zafra azucarera, que no logra superar la barrera de los dos millones de toneladas de azúcar, que es máso menos el 50 por ciento del potencial existente, y se plantea para 2018 cifras de producción por debajo de2017; es decir, 133 .00 toneladas menos.

Igual sucede con la agricultura, que no logra que la importación de alimentos disminuya. Por el contrario, en 2018 se importarámás alimentos que en 2017, proyectándose cifras de unos 1.738 millones de dólares.

En el actual año se aspira a que la inversión con capitales extranjeros llegue a unos 600 millones de dólares. No obstante, el país debe de incrementar su formación bruta de capitales en al menos 25 por ciento en relación con el PIB y, para esto, sumado a la inversión nacional, tendrá que atraer una inversión extranjera superior a 2000 millones de dólares, anualmente, cifra que no ha de quedar comprometida, sino materializada. Las causas se repiten,unos años tras otros: burocracia excesiva, proyectos con deficiencias en los estudios de factibilidad, dificultades de infraestructura, etc.


Precios altos y poca oferta. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

El presupuesto cubano continuará en 2018 con elevado déficit fiscal, al plantearse 57.200 millones de pesos de ingresos, a la vez que ha establecidocompromisos de gastos superiores a los 68.625 millones de pesos. Por lo cual, el Estado deberá gestionar la emisión de Bonos Soberanos en cifras superiores a los 15.749 millones de pesos,dado que hay que agregar la amortización de la deuda pública de años anteriores. De ahí que sea necesario ampliar los ingresos al presupuesto, para lo cual una reserva significativa puede estar en sobrepasar el 14,8 por ciento de los ingresos que aportan las fuentes no estatales, especialmente los trabajadores privados.

Ahí aparecen entonces los escollos políticos, al intentar organizar a los privados, estudiarles sus éxitos, entre otros elementos, a la vez que se paralizan las licencias nuevas, en vez de hacerlo en paralelo: potenciar y ampliar las actividades no estatales e ir creando mecanismos institucionales de control indirecto, como puede ser la utilización de los mismos instrumentos y mecanismos que en las empresas estatales.

Las menos de 300 cooperativas existentes ya aportan al presupuesto nacional 2,9 por ciento respecto al total de ingresos tributarios. Existen muchas potencialidades en esta forma de organización; sin embargo,están paralizadas las nuevas cooperativas.

Es comprensible que el Estado cubano intente apuntalar una vez más la empresa estatal cubana como la forma fundamental de propiedad de su proyecto socialista, pero hay que tener cuidado, a la vez, con la existencia de los monopolios, que conspiran contra la innovación y el aumento de la calidad a los clientes, entre otros aspectos. La competencia es necesaria y útil para tener productos novedosos, para la reducción de precios y para afianzar clientes.

En la Asamblea Nacional se volvió a retomar el tema de la dualidad monetaria y cambiaria y se insistió en que es necesaria su solución, ya que es una de las primeras prioridades de la Comisión de Implementación de los Lineamientos Económicos. Esto ya se ha planteado durante algunos años, constantemente, y ahora se ha expuesto un nuevo cronograma fijado para discutirse en un Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), en el primer trimestre de 2018. Hay que tener conciencia de que esa es una de las medidas más complejas a realizar y se han explicado las consecuencias que podrá traer su implementación; sin embargo, es un asunto que no puede postergarse más.

Para la toma de cualquier decisión hay que tener en cuenta que los orígenes de la dualidad monetaria en la economía cubana se sitúan a inicios de la década del noventa del siglo pasado; es decir, a comienzos del Periodo Especial, cuando el poder adquisitivo del peso cuba­no experimentó un notable deterioro, derivado de la drástica caída de las importaciones provenientes del bloque socialista, que provocó una abrupta caída de los niveles de actividad económica, junto a una polí­tica social activa para amortiguar los efectos de la crisis sobre la población.

Todos estos factores generaron un exceso de liquidez e importantes desequilibrios macroeconómicos, ya que se mantuvieron los pagos de salarios, aunque las instituciones, especialmente la empresa cubana, estuvieran sin actividad económica.

A la vez, se estaba produciendo un incremento del flujo de dólares (turismo, remesas y empresas extranjeras), lo cual forzó un proceso de dolarización parcial de la economía, que finalmente se instituciona­lizó mediante el esquema monetario dual. Es decir, comenzó una doble circulación de monedas que permitió solucionar problemas a corto plazo, pues contribuyó a un crecimiento no inflacionario en la economía y otras medidas positivas. Desde el origen se pensó en medidas de corto plazo, no que duraran más de 25 años.

La complejidad vino dada no por la existencia de dos monedas (primero CUP y USD y posteriormente se cambió el USD por CUC), sino por las múltiples tasas de cambio. Las más recono­cidas son la tasa de CADECA, donde 24 CUP = 1 CUC para las transacciones de la población, y la denominada tasa de cambio oficial, donde 1 CUP = 1 CUC para las perso­nas jurídicas.

Como consecuencia de esa distorsión cambiaria, se desconectaron los flujos financieros en pesos cubanos y pesos convertibles, tanto para el sector empresarial y el financiero, como las finanzas públicas, y se han compro­metido seriamente los indicadores para analizar la situa­ción económico-financiera.

Queda claro que la eliminación de la circulación de los CUC –oficialmente se ha expresadoque la moneda que quedará será el CUP– se acompañaría de la devaluación del tipo de cambio oficial, ya que es imposible pensar que un CUP sea igual a un USD o esté más fuerte que otras monedas extranjeras.

En particular, la devaluación tendrá efectos similares a los esperados en cualquier economía: debilitamiento de la situación económica-financiera en aquellas empresas con marcados descalces cambiarios (ingresos en CUP y gastos en CUC); incremento de la competitividad del sec­tor exportador y encarecimiento de las importaciones; incremento de precios –al encarecerse el componente importado o en CUC de numerosos productos–, que pu­diera llegar a traspasarse a los consumidores y deteriorar, por tanto, el salario real, si la medida no se acompaña de una reforma salarial; entre otros[1].

Lo complejo viene dado, además, porque hay tensiones acumuladas, a partir de las expectativas que se han generado en la población acerca de una mejora inmediata versus los efectos rea­les de la unificación. El bajo poder adquisitivo del peso cubano descansa en la baja capacidad productiva de una parte significativa del sistema empresarial estatal. Hasta tanto no se consiga un despegue de esas fuerzas productivas, no se podrá recuperar el salario real. Es difícil alcanzar las expectativas de la población con la alta centralidad existente, la caída de las importaciones y planes rigurosos para las empresas, el sector privado en ramas preferentes de servicios, entre otros elementos.

Y aunque es necesario alcanzar la unificación monetaria y tasas cambiarias justas, una buena parte de los efectos negativos de la unificación (devaluación, en particular) se expresarán muy rápida­mente en el corto plazo, en tanto los efectos positivos se trasladarán hacia el mediano y largo plazos. O sea, la población está ansiosa por resultados más inmediatos, pero estos se dilatan en el tiempo y no se sabe cuándo ocurrirán.

Cualquiera sea el rumbo que se siga, debe considerarse que el punto crítico de dicha ruta será, necesariamente, la eliminación de las causas que dieron origen a la dualidad. Hasta tanto no se restaure el poder adquisitivo del peso cubano y este vuelva a cumplir las funciones de unidad de cuenta, medio de cambio y reserva de valor, no se podrá concluir la reforma monetaria[2].

El plan económico hasta 2030 define claramente las líneas estratégicas a seguir y es un documento serio y bien elaborado, por lo que necesita de indicadores de estricto cumplimiento y análisis sobre si realmente estamos avanzando al desarrollo.

A lo largo del amplio periodo después del primer Congreso del PCC han sido numerosos los documentos, plataformas programáticas y planes elaborados; aun así el país sufre de distorsiones estructurales muy fuertes, muy conocidas y que fueron críticamente analizadas desde esa cita efectuada en 1975.

No podemos olvidar que el bloqueo persiste y que, con la presente administración estadounidense, se arreciará aún más. Ese componente estará presente un tiempo más, por lo que el país tiene que utilizar al máximo sus potencialidades internas y aún está distante de hacerlo.

Por último, se avizoran cambios políticos a partir de constituirse un nuevo Parlamento cubano, en abril de 2018. Este elegirá por primera vez un presidente que siga las riendas del camino escogido, sin ser una de las figuras históricas, con el reto de mantener lo alcanzado en lo social y definir un rumbo económico que conlleve crecimiento y desarrollo, así como mayor bienestar individual de la población cubana.(2018)


[1]Jessica Leon Mundul: “El largo camino hacia la unificación monetaria y cambiaria: ¿Avanzamos? Artículo en proceso de publicación por el Centro de Estudios de la Economía Cubana.

[2] Idem.

JOAQUIN INFANTE. Sobre la unificación monetaria y cambiaria

Por Pedro Monreal, El Estado como Tal


El Dr. Joaquín Infante, Premio Nacional de Economía de Cuba, ha escrito una amable aclaración respecto a sus ideas para eliminar la pluralidad monetaria y cambiaria en Cuba, que me permito compartir con los lectores del blog.

El Doctor en Ciencias Joaquín Infante Ugarte es un respetado profesional que se desempeña como asesor del presidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC).

En su artículo “La unificación monetaria y cambiaria en Cuba: principales retos” publicada en Temas el pasado 8 de enero, el economista Hiram Marquetti se había referido a un “marco de convertibilidad mínima del peso” planteado por Infante, pero el texto de referencia no podía ser localizado. Posteriormente, el Dr. Infante accedió cordialmente a esclarecer, de manera sucinta, sus valoraciones sobre el tema.
A continuación, se reproduce la nota aclaratoria del Dr. Infante, así como dos textos adicionales: un reporte de prensa sobre una conferencia sobre el tema impartida por el Dr. Infante en Holguín, en enero de 2017, y el artículo de Marquetti, tomado de Temas.
Nota del Dr. Infante
10 de enero de 2018
Estimado Monreal
No he podido identificar el documento mío sobre la eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria a que hace referencia en su artículo Marqueti, de lo contrario te lo enviaría. No obstante, lo planteado en la conferencia de Holguín refleja con claridad mis ideas para eliminar la pluralidad monetaria y cambiaria.  Los aspectos en que no coincido con el Cro. Humberto Pérez y contigo es que yo concentro todos los cambios para la eliminación de la pluralidad monetaria y cambiaria en una sola fecha, el 1 de enero del año en que comience a operar el Plan de la Economía.
Las premisas que avalan mi última propuesta son:
  1. La implementación como parte del proceso de conformación del Plan de la Economía;
  2. Seleccionar el tipo de cambio único (sector estatal, no estatal y la población) inferior al actual establecido con la población y el sector no estatal de 25 x 1.  Será de conocimiento público.
  3. La disminución de la demanda solvente de las personas naturales y jurídicas del sector no estatal, la población y los turistas extranjeros, permitirá incrementar el salario del sector estatal y las jubilaciones y pensiones sin alterar el equilibrio financiero interno
  4. Determinar por el MTSS el incremento del salario de los trabajadores estatales por los diferentes grupos y puestos de trabajo.
  5. A partir del nuevo tipo de cambio único y los incrementos de salarios aprobados, proceder a conformar los precios mayoristas de forma descentralizada, tomando como referencia el procedimiento aplicado en la década del 80 al implantar el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía.
  6. A partir de los nuevos precios mayoristas calculados, se procederá a elaborar el Plan de la Economía del siguiente año en todas las categorías, incluyendo el Plan Financiero Empresarial.
  7. Eliminar el subsidio a los productos y los servicios por ser injusto y regresivo, pues beneficia más en términos relativos a las personas de mayores ingresos, por el subsidio a las familias con per cápita de ingresos inferiores a la cifra que se determine (mínimos).
  8. A partir del 1 de enero del año en que comience a operar el Plan de la Economía, eliminar la pluralidad monetaria y cambiaria, establecer el Peso como única moneda oficial y un sólo tipo de cambio para todos los sectores y la población.
  9. Todas las relaciones monetario mercantiles entre entidades del sector estatal, y entre éstas y las del sector no estatal se efectuarán, en Pesos, a los precios mayoristas sin subsidios.
  10. Las relaciones entre las entidades estales, del sector no estatal, y la población con empresas mixtas, entidades y administraciones extranjeras se efectuarán en MLC, cumpliendo estrictamente las disposiciones establecidas en el procedimiento de control de cambio.
  11. Como es lógico, para resolver cualquier desacierto que aparezca después de aplicar las acciones anteriores, especialmente aquellos que puedan deteriorar el nivel y la calidad de vida de la población se deberá crear una Reserva en el Presupuesto del Estado.
El desarrollo de la implementación de las premisas anteriores están plasmadas en el documento que he elaborado.
Saludos
Infante
 Reporte de prensa sobre una conferencia impartida por el Dr. Infante en Holguín (enero de 2017)
Los accesorios ópticos de la economía
por Fidel Troya García
28 de enero de 2017
Conocí al Doctor en Ciencias Económicas y Premio Nacional de Economía, Dr. Joaquín Ventura Infante Ugarte, asesor del Presidente de la ANEC durante un encuentro que sobre periodismo económico se efectuó en la provincia de Ciego de Ávila, allí disertó sobre la importancia de las finanzas y la necesidad de resolver el problema de diversidad de tasas de cambio, para resolver el tema de la dualidad monetaria. A continuación, reseño las principales ideas de su exposición:
“Considero que es una decisión que no ha debido demorar tanto, pues el buen funcionamiento de la economía y el desarrollo económico y social del país dependen, no de la unificación monetaria, sino de la eliminación de la pluralidad cambiaria.
Desde hace décadas se argumenta que primero se tienen que incrementar las reservas de divisas para poder devaluar el peso en el sector estatal de la economía, yo considero que es todo lo contrario, mientras no se elimine la pluralidad cambiaria se mantendrá permanentemente la crisis de las divisas y del endeudamiento externo. Además, es un requisito ineludible para la afluencia masiva de la Inversión Extranjera Directa que tanto necesitamos.
No obstante, desde el punto objetivo, practico y de la adecuada aplicación de la planificación, no se podrá eliminar hasta el año 2018, pues lo primero que se debe hacer es modificar los precios mayoristas y a partir de éstos conformar el Plan de la Economía del año siguiente. Hacer lo contrario, es decir, elaborar el Plan con el Peso apreciado y efectuar la devaluación durante su ejecución, parece una acción muy desatinada.
Para solucionarlo lo primero que se debe hacer es implementar las acciones para amortiguar el desproporcionado poder adquisitivo que tienen los actores del sector no estatal y la población que reciben directamente divisas, como resultado de la aplicación de un tipo de cambio de 25 x 1 en detrimento de los trabajadores estatales y pensionados en que se aplica el tipo de cambio de 1 x 1.
Para lograr el objetivo aludido, en el marco de la unificación monetaria y cambiaria, no existe otra opción que no sea la apreciación del peso en las relaciones con la población de 25 x 1 a 18 x 1, sin modificar los precios minoristas de las Tiendas Recaudadoras de Divisas, TRD, tal como propone el Dr. Humberto Pérez , con cuyos planteamientos y propuestas coincido plenamente, de que no se puede esperar a que la economía crezca a una tasa promedio anual del 5% o más para solucionar este problema.
La implementación de esta acción, en primer lugar, disminuirá la capacidad del poder adquisitivo de los beneficiados (entidades del sector no estatal y la población que reciben directamente divisas) y, en segundo lugar. Se deberá Incrementar en la misma magnitud, las retribuciones de los trabajadores estatales y las asignaciones a los beneficiarios de la seguridad y asistencia social, a fin de no incrementar la demanda solvente total del país y mantener el equilibrio financiero interno.
Entre otras ventajas, esta acción eliminaría la competencia desleal del sector no estatal, cuyos resultados económicos y financieros no se originan por una gestión económica financiera más eficiente que la empresa estatal, sino por obtener un beneficio extraordinario por diferencia de tipo de cambio (cuasi fiscalidad).
La eliminación de la pluralidad cambiaria es un proceso complejo, trabajoso y que implica la incorporación de la totalidad de las organizaciones económicas del sector estatal (empresas y unidades presupuestadas) y sus trabajadores, razón por la cual es aconsejable efectuarla en un sólo proceso y no mediante aproximaciones sucesivas.
En un país donde funciona una economía de mercado y que exista un solo tipo de cambio, la devaluación de la moneda nacional conlleva incrementar el componente importado de los costos totales de los bienes producidos y los servicios prestados y por lógica consecuencia el incremento de los precios mayoristas y su traslado a los precios minorista y por consiguiente a la población. Se tiene como ejemplo palpable en la actualidad la aplicación de las políticas neoliberales del presidente Mauricio Macri en Argentina
En Cuba en que el Peso solo esta apreciado en el sector estatal al fijarse el tipo de cambio de 1Peso igual a 1 CUC (Dólar), lo que está distorsionando toda la información económica financiera expresada en Pesos, entre otros indicadores, los siguientes:
  1. El registro de la contabilidad y los costos
  2. La fiabilidad de los estados financieros
  3. La rentabilidad y competitividad de los productos y servicios y de la empresa en su conjunto.
  4. La irrentabilidad de las empresas exportadoras y de las que sustituyen importaciones,
  5. El monto del PIB
  6. El monto de la deuda externa
  7. El déficit del Presupuesto del Estado.
Haciendo un símil con la visión humana, estamos observando la economía muy borrosa, no se distingue de forma real y precisa los hechos económicos, lo que determina que requerimos unos lentes de contacto o espejuelos para observar la economía cubana tal como es en la realidad. El accesorio óptico para nuestra economía es la eliminación de la pluralidad cambiaria”.
 Artículo de Marquetti, tomado de Temas.
La unificación monetaria y cambiaria en Cuba: principales retos

Presente de ciencia y pensamiento




Foto: Archivo
Una visionaria frase marcó el punto de partida de lo que sería una colosal obra: «El futuro de nuestro país tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, de hombres de pensamiento, porque precisamente (...) lo que más estamos sembrando son oportunidades a la inteligencia».
Así lo dijo el Comandante en Jefe Fidel Castro en el acto para conmemorar el vigésimo aniversario de la Sociedad Espeleológica de Cuba, el 15 de enero de 1960, en el Paraninfo de la entonces Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.
Quedaba de manifiesto la voluntad política de los nuevos líderes revolucionarios de impulsar el desarrollo de la vital esfera, como premisa indispensable para crear riquezas con nuestros propios esfuerzos y ponerlas en función del bienestar de la población, modificando así el rostro de una nación asolada por los males del subdesarrollo.
Desde ese momento comenzaron a ocurrir en el país profundas transformaciones sociales conducentes a colocar a la ciencia en el centro de las principales prioridades del Estado cubano.
En la década de los 60 se dieron pasos de gigante en la preparación y entrenamiento del personal que habría de entregarse profesionalmente a la investigación científica a tiempo completo o en conjunción con la educación superior.
Igualmente, hubo avances notables en el fomento de la práctica científica en la vida universitaria, mientras se crearon numerosos centros investigativos a lo largo de todo nuestro archipiélago y en las más disímiles ramas, dotados de los recursos informativos y materiales necesarios para emprender el audaz camino.
Un hito fundamental lo fue, sin duda, la fundación el 1ro. de julio de 1965 del Centro Nacional de Investigaciones Científicas, primera institución cubana multidisciplinaria dedicada por entero a la actividad científica, cuya misión consistía en la formación de especialistas de primer nivel y en el aporte de soluciones a diversos problemas de suma importancia económica y social.
La creación de un capital humano altamente preparado, obra genuina del pensamiento estratégico de Fidel, propició que con el decursar del tiempo Cuba se colocara en una posición de vanguardia a nivel mundial en sectores como la salud pública, donde mantener durante diez años consecutivos tasas de mortalidad infantil inferiores a 5 por cada mil nacidos vivos (en el 2017 fue de 4,0, la más baja de la historia), y alcanzar una esperanza de vida al nacer de la población cubana de 78,45 años, sobresalen entre los resultados más emblemáticos.
Nada de lo mencionado hubiera sido posible si no estuviera sustentado sobre una base firme de personal calificado consagrado con esmero al trabajo, incluyendo el desarrollo de sistemas tecnológicos propios.
Tal es el caso de la tecnología SUMA para la detección precoz del hipotiroidismo congénito (la prueba se aplica desde 1986 a todos los recién nacidos) y el diagnóstico prenatal de malformaciones congénitas, que ha representado un aporte significativo en la reducción de la mortalidad infantil y su ubicación dentro de las más bajas a nivel internacional.  
Igualmente, disponer de un sólido andamiaje para hacer ciencia facilitó que el país pudiera insertarse tempranamente en la industria biotecnológica, cuyos significativos aportes en la producción de medicamentos, medios diagnósticos y vacunas (diez de las 13 empleadas en el Programa Nacional de Inmunización son producidas por la Organización Empresarial BioCubaFarma), la colocan como la experiencia más exitosa del sector que ha tenido lugar fuera del llamado Primer Mundo.
No menos importante es la contribución de los científicos cubanos al conocimiento de las riquezas naturales de la nación para su uso racional y protección, la comprensión de los componentes, procesos y características de nuestra identidad nacional, rasgos distintivos y devenir histórico, y a la determinación de los impactos del cambio climático y el diseño de las acciones de adaptación y mitigación, recogidas en la Tarea Vida, aprobada en abril pasado por el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.
Elba Rosa Pérez Montoya, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), afirmó recientemente que para el 2018 uno de los retos fundamentales de los hombres y mujeres del sector está vinculado con la contribución al aumento del Producto Interno Bruto del país. «Toda la comunidad científica, esté donde esté, tiene que avanzar en todas las ramas: la biotecnología, la industria médico farmacéutica, en las nanociencias y las nanotecnologías, en las ciencias básicas y las investigaciones».
Insistió en que no solo se trata de tener más proyectos, sino de que logren cerrar los ciclos: que se investigue, se produzca y se comercialice, porque el país necesita con urgencia que los investigadores hagan ese aporte.

Resultados del turismo internacional en 2017: los más altos en siete años

Las llegadas de turistas internacionales registraron un notable aumento del 7% en 2017 hasta alcanzar un total de 1.322 millones, según el último Barómetro OMT del Turismo Mundial. Las previsiones apuntan a que este fuerte impulso se mantendrá en 2018, con un  ritmo de entre el 4% y el 5%.

A partir de los datos que han comunicado los destinos de todo el mundo, se estima que las llegadas de turistas internacionales (visitantes que pernoctan) en todo el mundo se incrementaron un 7% en 2017. Es una tasa muy superior a la tendencia sostenida y constante del 4% o más que se había registrado desde 2010 y representa el mejor resultado en siete años.

Liderada por los destinos del Mediterráneo, Europa obtuvo resultados extraordinarios para una región tan grande y más bien madura, registrando un 8% más de llegadas internacionales que en 2016. África consolidó su repunte de 2016 con un crecimiento del 8%. La región de Asia y el Pacífico registró un crecimiento del 6%, Oriente Medio del 5% y las Américas del 3%.

El año 2017 se caracterizó por un crecimiento sostenido en muchos destinos y la firme recuperación de los destinos que sufrieron declives en años previos. Los resultados se debieron en parte a la recuperación económica y a la fuerte demanda de numerosos mercados emisores tradicionales y emergentes, así como, en particular, al repunte del gasto turístico en Brasil y la Federación de Rusia después de varios años de descensos.

«Los viajes internacionales siguen creciendo con fuerza, consolidando al sector turístico como un motor clave del desarrollo económico. Como tercer sector exportador del mundo, el turismo es esencial para la creación de empleo y la prosperidad de las comunidades de todo el mundo», dijo el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili. «Sin embargo, a la vez que seguimos creciendo, debemos estrechar la colaboración para asegurarnos de que ese crecimiento beneficie a todos los miembros de todas las comunidades receptoras y de que sea un crecimiento conforme con los Objetivos de Desarrollo Sostenible».

El crecimiento continuará en 2018

Las previsiones indican que este fuerte impulso actual se mantendrá en 2018, aunque a un ritmo más sostenible después de ocho años de expansión constante, tras la crisis económica y financiera de 2009. Basándose en las tendencias actuales, las perspectivas económicas y la previsión del Grupo de Expertos de la OMT, la Organización anticipa que las llegadas de turistas internacionales en el mundo crecerán a un ritmo de entre el 4% y el 5% en 2018. Es una tasa ligeramente superior al 3,8% de crecimiento medio previsto por la OMT para el periodo 2010-2020 en su informe Tourism Towards 2030 (El turismo hacia 2030), una previsión a largo plazo. Se anticipa que Europa y las Américas crecerán entre el 3,5% y el 4,5%, Asía y el Pacífico entre el 5% y el 6%, África entre el 5% y el 7% y Oriente Medio entre el 4% y el 6%.

Los resultados de 2017 por regiones de la OMT

Las llegadas de turistas internacionales en Europa alcanzaron los 671 millones en 2017, registrándose un notable crecimiento del 8% después de un 2016 comparativamente más débil. El crecimiento estuvo impulsado por los extraordinarios resultados de la Europa Meridional y Mediterránea (+13%). La Europa Occidental (+7%), la Europa Septentrional y la Europa Central y del Este (ambas +5%) también registraron un crecimiento sólido.

La región de Asia y el Pacífico (+6%) contabilizó 324 millones de llegadas de turistas  internacionales en 2017. Las llegadas a Asia Meridional crecieron un 10%, al Sureste Asiático un 8% y a Oceanía un 7%. Las llegadas al Noreste Asiático se incrementaron en un 3%.

Las Américas (+3%) recibieron 207 millones de llegadas de turistas internacionales en 2017, habiendo disfrutado de resultados positivos casi todos los destinos. Sudamérica (+7%) encabezó el crecimiento, seguida de Centroamérica y el Caribe (ambas +4%), habiendo mostrado esta última claros signos de recuperación después de los huracanes Irma y María. En Norteamérica (+2%), los buenos resultados de México y Canadá contrastan con el descenso en los Estados Unidos, el mayor destino de la región.

A partir de los datos disponibles para África, se ha estimado el crecimiento en 2017 en un 8%. La región consolidó el repunte de 2016 y alcanzó un récord de 62 millones de llegadas internacionales. El Norte de África experimentó una clara recuperación, incrementándose las llegadas en un 13%, mientras que las llegadas al África Subsahariana crecieron un 5%.

Oriente Medio (+5%) recibió 58 millones de llegadas de turistas internacionales en 2017, con un crecimiento sostenido en algunos destinos y una fuerte recuperación en otros.

Nota: Todos los resultados que figuran en este documento están basados en datos preliminares que han facilitado los distintos destinos mundiales y en las estimaciones que la OMT ha hecho de los datos faltantes. La OMT seguirá recopilando información para presentar un informe más exhaustivo por países en el Barómetro OMT del Turismo Mundial del mes de abril. Los resultados para África y Oriente Medio deberían leerse con cautela, puesto que se basan en los limitados datos de que se dispone hasta el momento.

Desigualdad global 2018

Por Rolando Astarita

En notas anteriores hemos presentado estadísticas acerca de la creciente desigualdad de riquezas e ingresos (por ejemplo aquí). Dijimos también que la concentración de la riqueza en manos de los capitalistas, o la polarización social creciente, es inherente a la acumulación del capital (la transformación de la plusvalía en capital, para generar más capital). Por un lado, porque una parte de la población permanece en la indigencia, en tanto se desarrollan las fuerzas productivas y la acumulación del capital. Pero por otra parte, incluso cuando la clase obrera mejora sus ingresos en términos absolutos, en términos relativos puede permanecer en la misma pobreza. Este fenómeno, que es pasado por alto por los economistas y sociólogos burgueses, fue enfatizado por Marx en varios pasajes de su obra. Por ejemplo, en El Capital explica que si la clase obrera sigue siendo “pobre”, pero menos pobre en la proporción en que produce el aumento de la riqueza, “ello significa que en términos relativos es tan pobre como antes”. Y agrega: “Si los extremos de la pobreza no se han reducido, han aumentado, ya que lo han hecho los extremos de la riqueza” (pp. 813-4, t. 1, edición Siglo XXI). Y para mostrar empíricamente este fenómeno, presentó estadísticas de cómo evolucionaban en la Inglaterra del siglo XIX las ganancias gravables, en comparación con el consumo de la clase obrera (cap. 23, t. 1).

Pues bien, todo indica que en los últimos 30 años, acompañando a la globalización del capital, la tendencia al aumento de la polarización social operó en prácticamente todos los países. En este respecto, es ilustrativo el informe World Inequality Report 2018 (http://wir2018.wid.world/). El mismo se basa, en buena medida, en “The Elephant Curve of Global Inequality and Growth,” de Facundo Alvaredo, Lucas Chancel, Thomas Piketty, Emmanuel Saez, and Gabriel Zucman, 2017. WID.world Working Paper Series (No. 2017/20). En lo que sigue presento, de manera resumida, algunos de sus resultados.

1980-2016, aumento de la desigualdad global

El principal resultado del WIR 2018 es que desde 1980 la desigualdad global aumentó rápidamente en América del Norte y Asia, creció moderadamente en Europa y se estabilizó a un nivel extremadamente alto en Medio Oriente, África Subsahariana, Brasil y en alguna manera América Latina de conjunto. Así, en Europa el 10% más rico de la población incrementó su participación en el ingreso hasta llegar, en 2016, al 35-40%. En América del Norte, China, India y Rusia, el aumento fue más pronunciado: en todas estas regiones el 10% más rico alcanzó, también en 2016, al 45-50% del ingreso. Por otra parte, es cierto que la mitad más pobre de la población global ha visto aumentar significativamente su ingreso gracias al alto crecimiento de Asia. Este es un punto que resaltan los apologistas de la globalización del capital, en contraposición a la tesis marxista de la polarización social. Sin embargo, según el WIR 2018, desde 1980 el 0,1% de la población adulta mundial de mayores ingresos captó tanto de ese crecimiento como la mitad más baja de la población adulta mundial. A su vez, el crecimiento del ingreso ha sido muy débil o incluso nulo para los individuos que están entre el 50% más bajo y el 1% más rico. Esto incluye los grupos de ingresos más bajos y medios de América del Norte y Europa. Si se hace el cálculo tomando los tipos de cambio corrientes, el 10% más rico tiene el 60% del ingreso; cuando se hace el cálculo con tipos de cambio a paridad de poder de compra, la proporción es el 53% del ingreso.

Entre 1980 y 2016 el 10% más rico de la población mundial se quedó con el 57% del crecimiento del ingreso; el 1% más rico con el 27%. En cambio el 50% más pobre con solo el 12% del incremento; y el 40% del medio con el 31%. Las desigualdades en la captura de la mejora del ingreso pueden verse con claridad en el siguiente cuadro.

Porcentaje del crecimiento global del ingreso capturado por grupos de ingresos, 1980-2016


En el siguiente cuadro puede verse la participación en el ingreso del 10% más rico, según países y regiones.


El WIR 2018 observa que “los modelos estándar de comercio fracasan en explicar estas dinámicas, en particular el aumento de la desigualdad en la parte más alta y dentro de los países emergentes”. Sin embargo, y como planteamos en la introducción de esta nota (y en notas anteriores; por ejemplo, en crítica al libro de Piketty, aquí y siguientes), esta dinámica puede ser explicada por la teoría marxista de la acumulación, y la incidencia de la lucha de clases. Entre los factores a tener en cuenta, la caída de los regímenes del llamado “socialismo real” -el estancamiento económico de la URSS, China y otros regímenes burocrático stalinistas iba de la mano de una desigualdad económica menor a la existente en el capitalismo-; el retroceso de los sindicatos, en especial en los países centrales; la presión de las tecnologías que desplazan mano de obra; y la movilidad globalizada de las inversiones y el comercio, que le otorga al capital un poder de chantaje permanente sobre la clase obrera.

Todo ello ayudaría entonces a explicar por qué y cómo se produjo, en los últimos 35 o 40 años, un retroceso global de la participación del trabajo. En una nota del New York Times(reproducida en La Nación, 28/12/2017), titulada “El trabajo alcanza, pero los sueldos no”, Peter Goodman y J. Soble señalan que hay una tendencia al estancamiento de los salarios, a pesar de la baja del desempleo, y que se trata de “un nuevo orden económico en el que los trabajadores están a merced de los patrones”. Y agregan: “Los sindicatos han perdido influencia. Las empresas utilizan empleados temporales y de medio tiempo, además de introducir robots y otros sistemas de automatización que les permiten producir más sin tener que pagar más a los seres humanos. La globalización ha intensificado las presiones competitivas....”.

En definitiva, estamos muy lejos del mundo que imaginaba Keynes, de reducción de las diferencias sociales y de la “eutanasia del rentista”. Aunque no se trata de un “nuevo orden económico”, sino de la esencia misma del modo de producción capitalista: la mundialización del capital y la exacerbación de las presiones competitivas; el cambio tecnológico que ahorra mano de obra; la sed incesante de plusvalía, son sistémicas. Fenómenos todos que encajan en las explicaciones que derivan de la teoría marxista del valor y la plusvalía. ¿Será por eso que los economistas y estudiosos sociales ad usumsostienen que la teoría de Marx está obsoleta?

domingo, 14 de enero de 2018

ASSA 2018: La feria de las vanidades de la economía y la teoría marxista. Reseña



I: Globalización, desigualdad y populismo
ASSA 2018 es la conferencia anual de la American Economic Association, que agrupa a la profesión económica en los EE.UU. para discutir cientos de documentos y debatir los temas e ideas que la economía dominante considera claves. Este año, en una congelada Filadelfia, la obsesión han sido el presidente de Trump, y sus payasadas y Trumpenomics, si podemos llamarlas así. Mientras Trump lanzaba su última diatriba de tweets extraños en contra de un nuevo libro que relata sus inestables travesuras mentales, los  mejores economistas ortodoxos de Estados Unidos analizaban su política económica.
Y estaban preocupados. Tres cosas atrajeron su atención. La primera fue el aparente fracaso de la globalización desde la Gran Recesión; la segunda, el bajo nivel de crecimiento de la productividad en las principales economías capitalistas en los últimos diez años; y la tercera, la eficacia de la política comercial proteccionista proclamada por Trump, que ha combinado con drásticos recortes de impuestos para el sector empresarial de Estados Unidos y sus amigos ricos de la élite.
Parece que los economistas ortodoxos son ahora conscientes de que el libre comercio y la libre circulación de capitales, que se ha acelerado a nivel mundial durante los últimos 30 años, no ha beneficiado a todos - en contra de la teoría de la ventaja comparativa y la competencia de la economía ortodoxa.
Desde el final de la Gran Recesión, el crecimiento del comercio mundial ha disminuido casi hasta el nivel de crecimiento del PIB mundial - algo sin precedentes en el período posterior a 1945. Y los flujos transfronterizos de capital han disminuido drásticamente, en particular los préstamos bancarios. Y hay que añadir a Trump con sus amenazas de que Estados Unidos denunciarán los acuerdos comerciales, para imponer tarifas aduaneras a las importaciones chinas y levantar un muro contra México, etc.
Pero el otro factor de la globalización que ahora se ha hecho evidente para la teoría económica ortodoxa es que ha aumentado la desigualdad de la riqueza y de los ingresos, tanto entre naciones como en sus economías en la medida en que las corporaciones transnacionales deslocalizan sus actividades a zonas con mano de obra más barata y llevan nuevas tecnologías que requieres menos mano de obra. Por supuesto, esta es una de las razones por las que Trump atrae a los que se han 'quedado atrás'. La Gran Recesión, la débil recuperación en este Larga Depresión, la imposición de 'austeridad' en el gasto del sector público y grandes recortes en los impuestos para los ricos han generado el surgimiento del 'populismo' es decir, sentimientos contra el 'libre comercio’, anti-inmigración, anti desregulación, anti-banqueros.
Todo esto preocupa mucho a la teoría económica convencional. Olivier Blanchard, ex economista jefe del FMI y uno de los ‘mejores’, que siempre habla en las reuniones importantes de ASSA, inició su análisis del primer año bajo Trump expresando su preocupación real sobre “el alto grado de incertidumbre sobre que políticas se adoptarán finalmente. Hasta el momento, y sorprendentemente, no parece que esta incertidumbre de las políticas haya afectado a la actividad económica”. Blanchard se sintió aliviado, pero “todavía es pronto para saberlo”. TheEffectsOfPolicyUncertainty_powerpoint
Edmund Phelps, ganador de un premio Nobel y gurú económico de la Universidad de Columbia en Nueva York, también habló. En el pasado ha dicho que las ideas de Trump eran “como la política económica en una época del fascismo”. En ASSA se mostró preocupado de que la economía de Trump no tenga “ninguna conciencia de que las naciones en la frontera necesitan innovación endógena para tener un amplio crecimiento”.  Lo que se necesitaba era que la economía de Estados Unidos estuviese dispuesta a asumir riesgos, no “políticas económicas noqueadas que solo intentan aumentar los salarios de los estadounidenses a través del proteccionismo. Phelps estaba preocupado de que lo que él llamó “el orden económico y político global de la post-Segunda Guerra Mundial” (es decir, el libre mercado, la globalización y el dólar) estaban bajo amenaza en perjuicio de todos. 
En otras sesiones, otro ganador del premio Nobel, Joseph Stiglitz y el profesor de Harvard Dani Rodrik fueron menos optimistas acerca de los beneficios percibidos de los últimos 30 años de globalización.
Rodrik aseguró en la sesión plenaria de apertura que el problema con el libre comercio sin regulación y la libre circulación de capitales a nivel mundial era inevitablemente aumentarían la desigualdad de los ingresos, ya que a menudo conducen a un aumento de “fallos del mercado” (sinónimo de crisis y depresiones). De hecho, las 'compensaciones' no pueden frenar de manera creíble la erosión a largo plazo de la negociación distributiva implícita en los acuerdos comerciales y la globalización financiera.
Stiglitz también argumentó que la globalización y el libre comercio no eran “una ventaja de Pareto”  (no ofrecen beneficios iguales) y por lo tanto era necesaria la intervención del gobierno para corregir los desequilibrios de ingresos.  “Mientras que Trump está equivocado al afirmar que los acuerdos comerciales son injustos para los EE.UU., no hay duda de que la globalización ha contribuido al debilitamiento de los salarios de los trabajadores cualificados en los Estados Unidos. Aprender esta lección, si de hecho lo hacemos, puede ser el único rayo de luz en esta nube oscura que se cierne sobre el horizonte global “. 
Así, parece que, con el ascenso de Trump y otros populistas, la fe ciega de la economía convencional en el ‘libre comercio' y la libre circulación de capitales como el mantra del éxito capitalista se ha visto cuestionada.
Por supuesto, la economía marxista podría haber previsto este resultado de la globalización. La teoría abstracta de David Ricardo de la ventaja comparativa siempre ha sido demostrablemente falsa. Bajo el capitalismo, con mercados abiertos, las economías más eficientes conquistarán cuotas de comercio a las menos eficientes. Así que los desequilibrios comerciales y de capital no tienden hacia el equilibrio a largo plazo. Por el contrario, los países mantienen enormes déficits y superávits comerciales por períodos largos, tienen recurrentes crisis monetarias y los trabajadores pierden sus trabajos ante la competencia exterior sin conseguir otros nuevos de sectores más competitivos (ver Carchedi, Frontiers of Political Economy, p282).
Los beneficios del comercio no son resultado de ventajas o costes comparativos sino de los costes absolutos (en otras palabras, de la rentabilidad relativa). Si los costes laborales en China son mucho menores que los costes laborales de las empresas estadounidenses, China ganará cuotas de mercado, incluso si Estados Unidos tiene alguna llamada ‘ventaja comparativa’ en el diseño o la innovación (en contra de la opinión de Phelps). Lo realmente decisivo es el nivel de productividad y el crecimiento de una economía y el coste de la mano de obra.
Hasta el momento, lejos de conducir la globalización y el libre comercio a un aumento de los ingresos para todos, bajo la libre circulación de capitales propiedad de las transnacionales y el libre comercio sin aranceles y restricciones, los grandes capitales eficientes triunfan a expensas de los capitales más débiles e ineficaces - y los trabajadores de esos sectores reciben el golpe.
Ahora la corriente principal de la economía convencional se ha caído del guindo ante este hecho, incluso si no ha abandonado la teoría de la ventaja comparativa. Como un papel de una sesión de trabajo resume: “los efectos distributivos de la globalización financiera, a diferencia de los del comercio, han sido en gran parte desconocidos. De hecho, sin embargo, los episodios de liberalización de la cuenta de capital son seguidos por un aumento en el coeficiente de Gini y aumento de la proporción de los ingresos más altos y la disminución de la participación del trabajo en la renta. Estos efectos distributivos se mantienen con un grado de liberalización de jure, y sólo se hacen más acuciantes cuando este nivel aumenta drásticamente por la magnitud de los flujos de capital que resultan como consecuencia de la liberalización. La globalización financiera aparece como una robusta determinante de la desigualdad, incluso teniendo en cuenta los efectos del comercio, la tecnología y otros motores”. (Jeffry Frieden, Universidad de Harvard).
Thomas Piketty, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman, los gurúes de la desigualdad, demostraron en sus sesiones, que la desigualdad de ingresos y riqueza aumentó considerablemente durante el período neoliberal de globalización y libre comercio. Se presentaron nuevas pruebas de que la desigualdad global y el crecimiento desde el año 1980 se han incrementado en casi todas partes, aunque a velocidades muy diferentes. El crecimiento de los ingresos ha sido explosivo para los perceptores de ingresos globales superiores. TheElephantCurveOfGlobalInequality_powerpoint
Pero lo que realmente preocupa a la corriente ortodoxa en su defensa del modo de producción capitalista son las consecuencias del fin de la globalización y la reversión potencial del libre comercio - a saber, el surgimiento del 'populismo' en las economías capitalistas. En Europa, los partidos anti-libre comercio, nacionalistas anti-inmigrantes, obtienen un 25-30% de voto en las elecciones, amenazando el status quo de los partidos de centro-derecha y socialdemócratas pro-capitalistas. En los EEUU, tenemos a Trump y su más del 30% de apoyo y en el Reino Unido, el Brexit. El neoliberalismo amenaza con ser sustituido por una reacción nacionalista, que acabe con la 'democracia' (es decir, el orden capitalista existente 'como de costumbre'). Este es el temor de Rodrik y Stiglitz y los otros gurús de ASSA.
Pero también se expresó en una de las sesiones de ASSA a cargo de la Unión de Economía Política Radical (URPE). En la conferencia en memoria de David Gordon, el veterano economista marxista John Weeks habló de las “tendencias autoritarias” que experimentan un “salto cuántico” tanto en Europa, a causa de la “austeridad”, como en China y Vietnam, donde la planificación central ha sido sustituida por el “autoritarismo de mercado”.
¿Por qué ha sucedido? Según Weeks, “es el resultado de los excesos generados por la competencia capitalista, desatados y justificados ahora no por el fascismo, sino por el neoliberalismo.”  Porque, las reglas del comercio y la competencia fueron alterados bajo el neoliberalismo en beneficio de las finanzas y los oligopolios a expensas de la mano de obra y el resto.  “El propósito de destruir el consenso normativo de la posguerra era liberar al capital financiero de restricciones. La macroeconomía de Keynes y sobre todo la de Kalecki proporcionaron la explicación teórica de por qué se necesitaban estas regulaciones y las herramientas normativas prácticas para gestionar una economía dentro de esos límites. La “revolución keynesiana” institucionalizó brevemente el principio razonable de que los gobiernos representativos tienen herramientas de política que pueden utilizar para perseguir el bienestar de las poblaciones que les eligió para servirles”.
Pero, ¿la razón del aumento del nacionalismo reaccionario semi-fascista son 'los excesos’ del neoliberalismo, del capital financiero (pero ¿no del capital industrial?) ¿Y la austeridad? ¿O por el cambio de los buenos “principios sensibles” de la gestión de gobierno de la economía que aparentemente se inició con el New Deal y continuó (“brevemente”) con las políticas keynesianas de consenso de la posguerra?
No creo que esto sea una explicación convincente. Las políticas keynesianas o las del New Deal de gestión fiscal y monetaria de la economía capitalista, en la medida en que se aplicaron (y no fue así siempre, de hecho), se derrumbaron en la década de 1970 y fueron sustituidas por las políticas neoliberales de desregulación financiera, la globalización y la reducción del Estado de Bienestar. Pero eso no ocurrió porque los políticos decidieron 'cambiar las reglas' y las políticas keynesianas 'racionales' fueron marginadas como consecuencia de la avaricia del 1%.
Este es el argumento de los economistas liberales convencionales, como Joseph Stiglitz, que escribió un libro exactamente con ese argumento. Pero no fue un cambio de ideología solo: fue el resultado de forzar las circunstancias a favor del capitalismo desde finales de 1960. El modo de producción capitalista comenzó a tener serios problemas en la medida en que la rentabilidad del capital cayó en todas partes. Una reversión drástica de la política económica era necesaria. Se echó por la borda la 'revolución' keynesiana y se comenzó a aplicar el monetarismo, los mercados libres de Hayek, el aplastamiento de los sindicatos y el final de las barreras comerciales y de la intervención gubernamental.
El capitalismo funcionó toda una generación y recuperó su rentabilidad (al menos un poco) a expensas de los trabajadores, sobre todo a través de un aumento progresivo de la tasa de explotación (así como la globalización). Pero, como la ley de la rentabilidad de Marx explica, los factores que se contraponen a la tendencia decreciente de la rentabilidad del capital a largo plazo no funcionan siempre. La crisis financiera global, la consiguiente Gran Recesión y la posterior Larga Depresión han confirmado que la era de la globalización y de las políticas neoliberales ya no funciona. Y ahora el consenso entre los economistas convencionales se rompe.  La consigna es ahora repensar la teoría económica.
No fueron los 'excesos' del neoliberalismo y la globalización los que provocaron el ascenso del nacionalismo y de Trump, sino el hecho de que el modo de producción capitalista no funcionó. Los Stiglitz, Phelps, DeLong, Krugman, etc quieren 'cambiar las reglas' para que el capitalismo pueda ser 'gestionado'. Pero es un objetivo ilusorio, a menos que la rentabilidad del capital vuelve a recuperarse de una manera estable.
En su discurso, el marxista John Weeks, naturalmente, fue más allá de Joseph Stiglitz en sus políticas de cambio. Pero, en mi opinión, no bastará con “reformar los mercados“ para “evitar que el poder del capital financiero aliente un fascismo para el siglo XXI y poder reconstruir la ‘social-democracia del siglo XXI”. Si los trabajadores son los que deben recoger los beneficios y evitarse nuevas crisis, el modo de producción capitalista debe ser reemplazado por completo. Y eso implica una economía planificada mundialmente para movilizar los recursos, la innovación y las capacidades de los trabajadores, para no hablar de frenar el calentamiento global y el cambio climático.
II: Valor, rentabilidad y crisis
En ASSA 2018, lejos de las grandes sesiones donde miles escucharon a los economistas ortodoxos que son los gurús de los millonarios, hubo también una serie de sesiones patrocinadas por la Unión de Economía Política Radical (URPE), en las que unos pocos escucharon los papeles de una serie de economistas heterodoxos y radicales . Estas sesiones fueron una mezcla de debate sobre la teoría del valor de Marx (entre los marxistas) y su rechazo por parte de los seguidores de Piero Sraffa. Pero también hubo investigaciones muy interesantes sobre la naturaleza de los ciclos económicos capitalistas y las causas de las crisis, incluyendo la crisis de 2008 y la Gran Recesión.
Los partidarios del teórico 'neo-ricardiano' Piero Sraffa tuvieron una sesión con el objetivo de comparar el análisis de Marx del capitalismo con el de su propio héroe. En su comparación 'punto por punto' de Marx y Sraffa, Robin Hahnel explicó que Marx fue el “abuelo” de la crítica del capitalismo, pero que “muchas cosas han sucedido desde que Marx murió en 1883” y que era hora de reconocer que los “intentos de Marx de elaborar una teoría económica formal de determinación de los precios y de los ingresos en el capitalismo basado en una teoría del valor-trabajo, y elaborar una crítica hegeliana del capitalismo, pueden ser ahora superados”.   Porque, “una serie de distinguidos economistas sraffianos han utilizado herramientas matemáticas modernas para elaborar una versión intelectualmente rigurosa de la teoría sraffiana, que supera a la teoría económica formal de Marx en todos los aspectos”.
Para justificar esta afirmación, Harnel a continuación ofreció el arsenal habitual de argumentos neo-ricardianos contra de la teoría del valor de Marx (planteada por primera vez por Ian Steedman en 1977): Los valores no son necesarios para explicar los precios o beneficios bajo el capitalismo, de hecho, son redundantes; Las teorías del valor y la rentabilidad de Marx han sido empíricamente refutadas; y de todos modos, Okishio ha refutado por completo la teoría de las crisis basada en la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancias de Marx.
No tengo espacio en este artículo para responder adecuadamente a estos argumentos tradicionales de los sraffianos. En lugar de ello, refiero a los lectores a la batería de trabajos realizados por los economistas marxistas en los últimos 40 años que muestran la lógica de la teoría de Marx, demuestran los supuestos poco realistas del enfoque de Sraffa y proporcionan apoyo empírico a las leyes de Marx del funcionamiento del capitalismo. Sólo tengo que mencionar algunos de ellos: Husson, Carchedi, Freeman, Kliman y Moseley, entre muchos otros.
De hecho, en otras sesiones de ASSA la teoría del valor marxista fue expuesta de manera convincente. Riccardo Bellofiore nos llevó cuidadosamente en un recorrido por la teoría del valor de Marx desde varios ángulos.  Y lean la crítica de Sraffa de Bellofiore en otra sesión.
Fred Moseley hizo un resumen de la teoría del valor y de las leyes del movimiento de Marx desarrolladas en su importante  libro del año pasado, Dinero y Totalidad. Su libro ofrece una crítica firme de la teoría sraffiana, así como una interpretación convincente del llamado problema de la transformación, la 'conversión' del valor-trabajo en precios de producción, un tema al que los sraffianos y todos los críticos de la teoría del valor de Marx se agarran.
En ASSA, el enfoque 'macro-monetario’ de Moseley de la teoría del valor de Marx fue criticada por David Laibman y Gilbert Skillman.
Pero Moseley se mantuvo firme en su opinión de que “la teoría del capitalismo de Marx es consistente lógicamente. La vieja y conocida crítica de que Marx “fracaso a la hora de transformar los inputs” en su teoría de los precios de producción en el Volumen III no es una crítica válida. Marx no fracasó a la hora de transformar los inputs porque no tienen por qué ser transformados. Los inputs de capital constante y capital variable son las mismas cantidades reales de capital dinero adelantado al comienzo del ciclo del capital dinero para comprar medios de producción y fuerza de trabajo que se toman como dadas”. Así que los precios de producción se pueden derivar de la plusvalía total y la tasa general de ganancia de una manera lógicamente consistente. La teoría del valor de Marx es a la vez necesaria y suficiente para explicar los precios de mercado, de hecho mejor que la teoría marginalista neoclásica convencional o las ecuaciones de producción ''fisicalistas” de Sraffa.
Como ya he dicho, el debate entre los marxistas y los neoricardianos / sraffianos tiene más de 40 años. Todo se reduce a si cree que la teoría del valor de Marx y su crítica del capitalismo es lógicamente válida. Los marxistas han ganado, en mi opinión, de manera concluyente el debate.
Sin embargo, para la economía marxista en los últimos 15 años, y desde luego desde la Gran Recesión, el tema ha pasado de ser si la teoría del valor y la teoría de las crisis de Marx son demostrables empíricamente. Ha habido un montón de estudios sobre ello - con trabajos de Freeman, Kliman, Moseley, Carchedi (y yo mismo). Y este año, Carchedi y yo publicaremos una colección de las investigaciones de jóvenes economistas marxistas de todos los rincones del mundo que ayudan a verificar empíricamente ley de la rentabilidad y la teoría de las crisis de Marx.
Y en ASSA, se presentó un trabajo empírico aún más convincente. En particular, David Brennan presentó un análisis basado, según dijo, en la ley de la rentabilidad de Marx y las identidades macro de Michal Kalecki. Brennan ofreció “una nueva metodología basada en la obra de Kalecki para proporcionar estimaciones empíricas de los beneficios y los diversos componentes de la realización, las tasas de ganancia, y la composición orgánica del capital. Estas estimaciones proporcionan nuevos conocimientos sobre la Gran Recesión y la “recuperación”.
Como mis lectores saben, tengo serias críticas a las identidades macro de Keynes / Kalecki como una herramienta útil para explicar las crisis en el capitalismo. En esencia, como Brennan muestra también cuando repasa las categorías macro, el impulsor de la economía capitalista puede reducirse a las ganancias = identidad de inversión.
¿Por qué? Porque si asumimos que los trabajadores en general consumen todo lo que obtienen y los capitalistas ahorran todo lo que obtienen, al tiempo que los gobiernos equilibran sus presupuestos y el comercio exterior está en equilibrio, entonces todo lo que queda es ganancias = inversión. La conclusión keynesiano / kaleckiana es que la inversión impulsa o crea beneficios en base a la 'demanda efectiva' de los capitalistas. Pero esto es ir de atrás hacia delante. El punto de vista marxista es que los beneficios son los que impulsan o crean la inversión, y no viceversa . Y hay un montón de pruebas empíricas para confirmar el punto de vista marxista.
Pero Brennan quiso dejar claro que las crisis no pueden ser causados sólo por una caída en la tasa de ganancia; las depresiones también dependen de la realización de la masa de ganancia.  “La teoría marxista no estaba equivocado acerca de las causas de la Gran Recesión, aunque varias teorías marxistas hicieron hincapié en diferentes aspectos de la crisis. Al final, la tasa de ganancia es fundamental para la evolución de la economía. Pero para entender las crisis como la Gran Recesión, las tasas de ganancia por sí solas no son suficientes. Las crisis, a diferencia de las recesiones típicas, son súbitas y a menudo imprevistas. La Gran Recesión ha sido a la vez una crisis de tasa de ganancia y una crisis de realización de beneficios“.
Brennan cree que esta es la contribución de Kalecki.  En realidad, la teoría marxista de las crisis siempre lo ha tenido en cuenta.  De hecho, cuando la tasa de ganancia cae y ya no se ve compensada por un aumento en la masa de ganancia, es inevitable una depresión.  El economista marxista, Henryk Grossman , hizo especial hincapié en este aspecto de la teoría de la crisis de Marx.
Como dijo Marx:  “la llamada plétora (sobreacumulación) del capital siempre se aplica a una gran cantidad de capital para el que la caída de la tasa de ganancia no se ve compensada por la masa de ganancias ... y la “sobreproducción de mercancías es simplemente la sobreacumulación de capital".  Fue precisamente cuando la masa de ganancias dejó de crecer cuando estalló  la Gran Recesión.
Y esto es lo que Brennan encuentra en los datos de Estados Unidos mediante su combinación de la tasa de ganancia marxista y las ganancias de Kalecki. La tasa de ganancia se redujo en el período de 1964 a 1980 y luego aumentó en el periodo neoliberal de 1980-2006, cayó durante la Gran Recesión y se recuperó posteriormente. Estos resultados reproducen lo que una gran cantidad de estudios ya han demostrado.
Brennan ahora añade el impacto del movimiento de la masa de ganancia ( a la Kalecki) y encuentra que la tasa de ganancia de Marx cayó mucho antes de la crisis financiera global y luego fue seguida de una caída en la masa de ganancia y la inversión. “Fue la caída significativa de los flujos de beneficios totales, junto con las bajas tasas de ganancia, de acumulación y de explotación lo que desencadenó la Gran Recesión.” Exacto: a continuación mi versión.
Brennan añade una interpretación ligeramente diferente: “La tasa de explotación alcanzó su punto máximo durante el T1 de 2006. Sin embargo, los flujos de ganancias siguieron aumentando hasta el T3 de 2008. Por lo tanto, el sector financiero trató esencialmente de realizar unas ganancias que no estaban en la producción real. Esta es una de las razones por las que el boom de la vivienda no podía continuar mucho más allá del final de 2005. Mientras que la crisis estalló de hecho por el colapso del sector vivienda, el colapso fue provocado tanto por las dificultades de la producción de ganancias como de su realización”. Sin embargo, el análisis kaleckiano de Brennan confirma el análisis marxista ya presentado por Carchedi, Freeman, Kliman, (yo mismo) y muchos otros.
La teoría de la crisis de Marx se sostiene mientras que las teorías económicas convencionales se desmoronan, incapaces de prever o explicar la crisis financiera global, la consiguiente Gran Recesión y la Larga Depresión que ha seguido.

es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com
Traducción:
G. Buster